Hay que revivir y restaurar los humedales, la casa del 40% de toda biodiversidad

 

Vista aérea de humedales en China.
Fuente: PNUD China.

Los humedales son ecosistemas donde el agua es el principal factor que controla el medio ambiente y la vida vegetal y animal asociada. Una definición amplia de humedales incluye ecosistemas tanto de agua dulce como marinos y costeros, como todos los lagos y ríos, acuíferos subterráneos, pantanos y ciénagas, pastizales húmedos, turberas, oasis, estuarios, deltas y planicies intermareales, manglares y otras áreas costeras, arrecifes de coral, y todos los sitios creados por el hombre, como estanques de peces, arrozales, embalses y salinas.

Importancia de los humedales

Estas tierras son fundamentales para las personas y la naturaleza, dado el valor intrínseco de estos ecosistemas y sus beneficios y servicios, incluidas sus contribuciones ambientales, climáticas, ecológicas, sociales, económicas, científicas, educativas, culturales, recreativas y estéticas al desarrollo sostenible y al bienestar humano.

Aunque cubren solo alrededor del 6 por ciento de la superficie terrestre de la Tierra, el 40 por ciento de todas las especies de plantas y animales viven o se reproducen en humedales. La biodiversidad de los humedales es importante para nuestra salud, nuestro suministro de alimentos, el turismo y el empleo. Los humedales son vitales para los seres humanos, para otros ecosistemas y para nuestro clima, ya que brindan servicios de ecosistemas esenciales, como la regulación del agua, incluido el control de inundaciones y la purificación del agua. Más de mil millones de personas en todo el mundo dependen de los humedales para su sustento, eso es aproximadamente una de cada ocho personas en la Tierra.

Desaparición de los humedales

Los humedales se encuentran entre los ecosistemas con las tasas más altas de disminución, pérdida y degradación. Se prevé que los indicadores de las tendencias negativas actuales en la diversidad biológica mundial y las funciones de los ecosistemas continúen en respuesta a impulsores directos e indirectos, como el rápido crecimiento de la población humana, la producción y el consumo insostenibles y el desarrollo tecnológico asociado, así como los impactos adversos del cambio climático.

Los humedales están desapareciendo tres veces más rápido que los bosques y son el ecosistema más amenazado de la Tierra. En solo 50 años, desde 1970, se ha perdido el 35% de los humedales del mundo y la tasa de pérdida se ha acelerado desde el año 2000. 

En los últimos 200 años, los humedales se han drenado para dar paso a tierras de cultivo o desarrollo de infraestructura, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Las actividades humanas que conducen a la pérdida de humedales incluyen el drenaje y el relleno para la agricultura y la construcción, la contaminación, la sobre pesca y la sobre explotación de recursos, las especies invasoras y el cambio climático.

Grullas de corona roja, las grullas más raras del mundo, se reproducen en la zona de Daxing'anling en primavera y verano y anida en humedales y ríos. La pérdida de humedales  amenaza su supervivencia.
Fuente: PNUMA China.


Dependiendo de la cantidad de aumento del nivel del mar relacionado con el clima, alrededor del 20 al 90 por ciento de los humedales costeros actuales podrían desaparecer para fines de siglo, advirtió el PNUMA.

Los humedales también han sufrido una mayor pérdida de biodiversidad que otros ecosistemas terrestres y marinos.

La lucha contra el cambio climático

Los humedales son una solución natural a la amenaza global del cambio climático. Absorben dióxido de carbono, por lo que ayudan a frenar el calentamiento global y reducen la contaminación, por lo que a menudo se les conoce como los "riñones de la Tierra". Las turberas por sí solas almacenan el doble de carbono que todos los bosques del mundo combinados. Pero, cuando se drenan y destruyen, los humedales emiten grandes cantidades de carbono.

Los humedales también brindan una protección contra los impactos de inundaciones, sequías, huracanes y tsunamis, y aumentan la resiliencia ante el cambio climático.

Acuerdo histórico de protección

Recientemente, los gobiernos han intensificado sus esfuerzos para proteger los humedales. 

En la Conferencia de Biodiversidad de la ONU en diciembre 2022, los países acordaron un acuerdo histórico para proteger un tercio de las tierras, áreas costeras y aguas continentales del planeta para 2030.

La acción para restaurar los humedales está cobrando impulso en todo el mundo. Por ejemplo, China está desarrollando el concepto de “ciudades esponja”, ante la rápida urbanización y la intensificación de los peligros climáticos, incluidas las inundaciones. Las iniciativas incluyen techos “verdes”, humedales construidos y pavimentos que capturan, reducen la velocidad y filtran las aguas pluviales.

Financiamiento para la naturaleza

En un informe publicado el año pasado, el PNUMA enfatizó la necesidad de aumentar las inversiones en soluciones basadas en la naturaleza para cumplir con los objetivos globales de clima, biodiversidad y degradación de la tierra. Actualmente, se gastan $154 mil millones de dólares por año, pero esta cifra debería más que duplicarse a $384 mil millones para 2025.



Adaptado del reporte de Clima y Ambiente del PNUMA, 1 de febrero 2023

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