viernes, 16 de agosto de 2019

Las mariposas Monarcas y las ciudades

Basado en artículo de earthWISE 

La población de mariposas está disminuyendo drásticamente en los últimos 20 años, en todo el mundo. Era una ocurrencia común observar grandes migraciones de mariposas multicolor atravesando ciudades. En años pasados, en la República Dominicana, era común observar sorprendente desfiles de amarillas maripositas de San Juan, nombre común con el que se llama a varias especies de mariposas (Ascia monuste, Eunica monima, Kricogonia lyside, etc.) a principios del verano. Pero esa visión ya es historia que vive en la memoria de muchos de nosotros de algunos años.  La razón para la desaparaición de estas grandes migraciones es debido a la desaparición de bosques con plantas adecuadas para que los insectos pongan sus huevos y se alimenten.


Mariposas Monarca (Danaus plexippus). Fuente de
foto:
 Jan Haerer from Pixabay
Una especia muy notable de lepidoptera, las mariposas Monarcas (Danaus plexippus), sólo ponen sus huevos en unas plantas de savia lechoza del género Asclepias, comúnmente llamadas "algodoncillos". Pero estas plantas estan desapareciendo en los norte américa, y con ellas, tambien desaparecerán las Monarcas.  La belleza y facilidad de observar estas mariposas las hacen buenas embajadoras para atraer al público a los asuntos de conservación y para estudiar como los cambios de usos de la tierra (por ej. expansión de ciudades y deforestación) afectan las poblaciones de las mismas.

Aunque generalmente no pensamos en ciudades como enemigos de la naturalez, un estudio reciente  publicado en la revista "Frontiers in Ecology and Evolution" muestran que lo más importante que se puede hacer para salvar las Monarcas es plantar la especie hospedora en las ciudades. Se ha observado que zonas metropolitanas son importantes para insectos polinizadores, como las mariposas, las cuales pueden sobrevivir en parcelas pequeñas de habitat correcto.

Oruga de Monarca, en una planta asclepia (Milkweed).
Fuente de foto:  Jan Haerer from Pixabay
Para lograr un espacio adecuado para la población de Monarcas se necesitaría de los dueños de parcelas que transformen las tierras no construidas y con vegetación pobre en ambientes verde de calidad para las mariposas y otros polinizadores (como abejas).  Pero, sólo porque los habitantes citadinos pudieran plantar asclepias, no significa que lo harán.  Tiene que haber un cambio de actitude de las gentes para que acepten las asclepias y otras flores nativas como bellos elementos del paisaje.  Se necesitará, además, un cambio en las normas de la sociedad sobre qué es aceptable y deseado en lo jardines y zonas verdes de vecindarios para que las ciudades hagan su parte en la protección de mariposas y otras especies que están sufriendo en nuestro mundo moderno.

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