Adaptación de las plantas al cambio climático es afectada por la disminución en población animal

Ampelis americano (Bombycilla cedrorum) comiendo frutillas. Las pérdidas de mamíferos y aves reducen la capacidad de una planta para adaptarse al cambio climático global en un 60 por ciento. 
Fuente: Andrew C via Wikimedia Commons 

La mitad de todas las especies de plantas dependen de los animales para esparcir sus semillas siendo llevadas en los excrementos, pelo o en los picos. Cuando las poblaciones de animales disminuyen, también lo hace la capacidad que tienen las plantas para dispersar sus semillas y adaptarse al cambio climático. En el contexto de un planeta que se calienta, las especies están migrando de sus zonas históricamente adaptadas. Amenazas como la deforestación, la caza furtiva y la urbanización están provocando una disminución de las especies de mamíferos y aves que pueden esparcir semillas y ayudar a las plantas a colonizar a hábitats más habitables.

Un estudio publicado recientemente en la revista Science encontró que el 60 por ciento de todas las plantas en todo el mundo ya tienen problemas para mantenerse al día con el cambio climático, ya que las especies de animales que propagan semillas enfrentan grandes disminuciones en el número de habitantes de las poblaciones. El estudio destaca el papel que tienen los animales más grandes en el transporte de semillas a largas distancias y el impacto que la disminución de la vida silvestre tiene en la relación simbiótica. 

Estudios previos de dispersión de semillas estudiaban las amenazas a ecosistemas específicos, como el seguimiento de cómo la pérdida del hábitat de las aves en Brasil ha afectado la capacidad de los árboles para esparcir sus semillas. Sin embargo, datos similares nunca se han analizado a escala global.  Para ver el impacto a nivel mundial, en el estudio se recopiló datos sobre 302 especies de animales y las semillas que se sabe que cada animal dispersa. También se recopiló información sobre la distancia que recorren las semillas y cuánto tiempo sobreviven después de ser digeridas y expulsadas en las heces de los animales. Los investigadores utilizaron modelos de aprendizaje automático para completar los datos faltantes de todas las especies animales y vegetales. Con el modelo, el equipo pudo predecir interacciones mutualistas entre plantas y animales para especies raras o incluso extintas.

Los investigadores crearon un índice que detallaba cuántas semillas podían esparcirse más de un kilómetro por un número determinado de aves y mamíferos. Después de analizar los datos, el equipo encontró que la dispersión de semillas disminuyó a un ritmo alarmante. Las pérdidas de mamíferos y aves reducen la capacidad de una planta para adaptarse al cambio climático a nivel mundial en un 60 por ciento, según el estudio.

“Encontramos regiones donde la dispersión de semillas de seguimiento climático disminuyó en un 95%, a pesar de que sólo habían perdido un pequeño porcentaje de sus especies de mamíferos y aves”, dice Evan Fricke, un ecologista de Rice University y co-autor del estudio.

La pérdida de resiliencia de las plantas fue más severa en regiones templadas como el este de América del Norte y Europa porque estas áreas han perdido muchos mamíferos que comen frutas, como osos, que pueden moverse largas distances. Además, el desafío para las plantas es mayor allí, porque cuando las condiciones climáticas cambian en paisajes relativamente planos, las especies deben trasladarse más al norte para mantenerse frescas. Por el contrario, una planta alpina solo tiene que moverse cuesta arriba para llegar a un clima más fresco.

Al usar el modelo para ver qué sucedería si las aves y los mamíferos clasificados como vulnerables o en peligro de extinción por la Lista Roja de IUCN se extinguieran, el sudeste asiático y Madagascar enfrentaron las pérdidas más extremas. En estas regiones, la responsabilidad de la dispersión de semillas la están llevando casi exclusivamente especies amenazadas. Según esta predicción, la capacidad de una planta para adaptarse al cambio climático se reduciría en otro 15 por ciento en promedio.

Como posibles soluciones, los investigadores sugieren fortalecer la biodiversidad mediante la reintroducción de animales grandes en sus áreas de distribución originales o la conexión de parches de hábitat con áreas restauradas utilizando pasajes de vida silvestre.


Adaptado de artículo de Elizabeth Gamillo, Smithsonian Magazine. Enero 24, 2022. Lea el original en inglés.

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